Consiga un ejemplar de la segunda edición del libro "República y Guerra Civil en Monesterio"

domingo, 10 de abril de 2016

En defensa de mi Propiedad Intelectual frente al «Puerto de Arrebatacapas» monesteriense

Hace poco tiempo cayó en mis manos una copia de uno de los expedientes que formó parte del último pleno municipal de Monesterio, de su sesión ordinaria del 29 de febrero de 2016. Resulta que un “vecino” había entregado un escrito al Ayuntamiento el 10 de diciembre de 2015 en el que acompañaba un presunto estudio propio, por lo menos una parte no es suyo por mucho que se empeñe que diga que sí y se lo atribuya como tal, sobre unos maestros nacionales que vivieron unos nueve años en Monesterio, desde 1921 hasta 1929: Don Vicente Pelayo y doña Sofía Entrialgo. Estuvieron poco tiempo, pero sobre todo don Vicente Pelayo causó mella en Monesterio, por las novedades pedagógicas que traía como bagaje, y por su compromiso social con los campesinos y los hijos de los campesinos, que eran sus educandos.
Si ciertamente dicho “vecino” hubiera estudiado de verdad la figura de don Vicente, en su estancia en Monesterio hubiera podido concluir que el sentimiento de la envidia hace tiempo que campa a sus anchas en nuestro querido pueblo. En cuanto a los Pelayo, envidia de la mala por un lado, y admiración y respeto por otro, al cincuenta por ciento. Y que por esas envidias que a veces se levantan en ésta nuestra localidad hace que a las personas válidas no les haya quedado más remedio que tirar la toalla, o por otro lado hagan frente a los envidiosos, en este caso el noventa por ciento y diez por ciento respectivamente. Esas envidias, por ejemplo, son las que promueven las decisiones democráticas para borrar el nombre de los autores de los estudios locales, como por ejemplo, del texto histórico del tríptico turístico, una aportación desinteresada del autor, y que en la última edición he podido comprobar que el Ayuntamiento “socialista” ha considerado pertinente borrar el nombre de aquél.
Pues bien, don Vicente Pelayo y su mujer doña Sofia Entrialgo, maestros nacionales pueden ser un ejemplo de personas bienintencionadas que levantaron admiración y también recelos y envidias (de las malas). Aquél fue promotor de un Campo de Experimentación Agrícola, legalmente reconocido por el Ministerio de Instrucción Pública, Promotor de la Biblioteca Circulante del Labrador, Promotor de la construcción de las Escuelas Graduadas de El Llano, Promotor de la introducción de la Radio como actividad pedagógica en el aula, Promotor de la apertura de las primeras cartillas de ahorro infantil en la Caja Postal, Promotor de la aplicación de láminas de transparencia mediante proyector, etc. El “vecino ilustrado” apenas habla de la labor de su esposa, Sofía Entrialgo, porque resulta que no consta en mis escritos (qué casualidad).
Pues bien, lo que se ha presentado en el Ayuntamiento por este singular “vecino” ya estaba no sólo estudiado, sino también publicado, hace muchos años, por servidor. Sólo es examinar la Revista de la Romería de San Isidro Labrador del año 2000 y allí consta un artículo bajo mi firma con el título «El Campo de Experimentación Agrícola y la Biblioteca Circulante del Labrador de Monesterio (1921-1940)». Ahí estaba todo escrito e investigado; y en el año 2008 se presentó un estudio más profundo sobre el estado de la Educación Pública en Monesterio a principios del siglo XX en los Coloquios Históricos deExtremadura que también ha sido objeto de saqueo por el “ilustre vecino”, también sin citar la procedencia. No se puede alegar el desconocimiento de estas dos publicaciones, porque está al tanto de las mismas y me consta, la primera porque se hizo una edición de más de 1.000 ejemplares, y la segunda, aunque tiene su edición en papel, desde hace cuatro años está a disposición del público en su página Web. La idea del homenaje tampoco es propia, ya en el año 2000 terminaba mi artículo solicitando un público reconocimiento a esos maestros olvidados rotulando calles que no tenían nombre.
No han esperado a que haya muerto para que empezar el saqueo y el expolio de mis investigaciones. No. Estaban, por lo que se ve, muy impacientes, y no tenían espera. Una cosa es que no tenga que ver con el poder “socialista” local (cosa que no me interesa) y que como no soy precisamente de la clase de “tiralevitas” o “arrimaos”, o de los que “coquetea” con los “caciquillos” para obtener prebendas y favores, no soy de su agrado; y otra cosa muy distinta es que si se utilizan mis estudios, lo mínimo es que se cita que ya ha habido a un autor que ha tratado con cierta profundidad el asunto. Lo que ha hecho el vecino es lo que en el “mundillo” (feliz expresión del radiopredicador local) de los historiadores se denomina fusilar la investigación o el trabajo de otro. Pero además, con el añadido, en este caso, para mayor gloria del “vecino” de ser un bluff, es decir, un montaje propagandístico para hacer creer al público que es un sabio y una lumbrera, pero después, detrás, no hay nada de nada, sólo humo.
El 28 de marzo de 2016 mediante carta dirigida al Ilmo. Alcalde de Monesterio («o al que haga sus veces o le sustituya») expresé mi más enérgica protesta de que se haya presentado un presunto estudio, en el que la parte referida a la época de estancia de los dos Maestros Nacionales en Monesterio ya estaba publicada substancialmente en el 2000, y también el 2008, y en ningún momento se hace alusión a esa autoría, lo cual de entrada es un fraude, porque no es un estudio inédito, sino plagiado en su esencia (en lo que se refiere a esa parte que trata sobre la estancia de los Pelayo en Monesterio) a investigaciones previas ya publicadas por otro autor. Y tenía derecho a alegar en tanto en cuanto se ha incorporado a un expediente administrativo del Ayuntamiento de Monesterio. He hecho las alegaciones que han sido pertinentes aunque al “vecino” no le haya gustado ni un pelo que haya hecho público el plagio (cosa que me es igualmente indiferente). Tengo pruebas de que no es la primera vez que lo hace. Yo defiendo mi Propiedad Intelectual, y lo haré por medios que sean menester. El Ayuntamiento dispone ya de esos dos estudios publicados anteriormente para que compare si el “vecino” es autor inédito o por el contrario ha expoliado a otro, siendo pues un bluff al atribuirse como algo propio. Otra cosa es que tome una decisión al respecto sobre la enmienda, que sería lo lógico, cosa que estos ojos no verán.





sábado, 9 de noviembre de 2013

Región Digital: "Un estudio histórico-arqueológico sitúa en el mapa la ciudad romana de Cúriga"

En el contexto de la XIV Jornada de Historia de Fuente de Cantos (Badajoz), que se celebrará este sábado, 9 de noviembre, se presentará un estudio histórico-arqueológico que sitúa en el mapa la ciudad romana de Cúriga.

En concreto, este trabajo está firmado por Antonio Manuel Barragán-Lancharro, Licenciado en Historia y en Derecho, abogado en ejercicio, tal y como informa la organización en una nota de prensa.
Cúriga es citada en las fuentes clásicas como una ciudad de la Bética (Plinio el Viejo, siglo I) y citada en los siglos III-IV d. C. en el Anónimo de Rávena. La aparición en el siglo XIX de una inscripción que aludía a la «Res publica Curigensium») en Monesterio (Badajoz) hacía pensar que hallaba en su término municipal.
Así pues, diversos autores habían especulado sobre su situación; la mayoría de ellos habían descartado el emplazamiento de Cúriga con el núcleo actual de Monesterio. Sin embargo, en los últimos años han aparecido restos materiales en el subsuelo de la localidad que desvelan la trama urbana más antigua de la localidad se asentó sobre la ciudad romana.
De este modo, se ha localizado la cloaca del Cardo Máximo (la vía norte-sur) paralela a una parte de la travesía de la N-630 a su paso por la localidad, así como restos romanos como sillares labrados, monumentos funerarios en forma de cuppae, y también un tramo del acueducto soterrado, excavado en la roca, a un kilómetro de la localidad.
Además, la entidad de estos hallazgos "evidencia" que Cúriga poseía un urbanismo "muy desarrollado", y que dado la superposición del actual núcleo urbano de Monesterio hace "dificultoso" su estudio arqueológico. Sin obstante, lo aparecido hasta ahora supone un comienzo para seguir estudiando las características de este asentamiento romano.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Mi próxima participación en la XIV Jornada de Historia de Fuente de Cantos, 9 de noviembre de 2013

Cúriga, un territorio romanizado en la Vía de la Plata. La Res publica Curigesium y su contextualización arqueológica con el núcleo urbano de Monesterio

Resumen: Hasta hoy, el emplazamiento del oppidum de Cúriga se desconocía por completo. Cúriga era una ciudad romana de la Bética, perteneciente al Conventus Hispalensis, en la región conocida como Beturia céltica,  descrita así en el siglo I d. C. por Plinio. La catalogación por E. Hubner en 1860 de un testimonio epigráfico -incorporado en el ábside de la desaparecida Ermita de la Candelaria (hoy cementerio municipal)- en el cual se mencionaba la Res publica Curigensium, ha servido para reducirla con la localidad de Monesterio o con su término municipal. Sin embargo, no se había identificado el emplazamiento exacto de Cúriga, existiendo, pues, diferentes opiniones al respecto, casi todas sin fundamentos. Así, este estudio muestra las pruebas arqueológicas para identificar el actual núcleo urbano de Monesterio con Cúriga, ya que se han localizado en su subsuelo la cloaca del Cardus y en sus proximidades un acueducto excavado en la roca.


Antonio Manuel Barragán-Lancharro. Monesterio, 1981. Licenciado en Historia con grado y Licenciado en Derecho. Letrado ejerciente del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid. Es autor de dos libros titulados República y Guerra Civil en Monesterio (dos ediciones) y Estudios sobre la Baja Extremadura. Ha participado en todas las ediciones de las Jornadas de Historia en Llerena, así como en los Coloquios Históricos de Extremadura desde 2002, en las Jornadas de Historia de Fuente de Cantos (desde 2003), en las Jornadas de Historia de Montijo (desde 2008), en las Jornadas de Historia de Almendralejo y Tierra de Barros (2009 y 2010), en las Jornadas de Historia de la Baja Extremadura (2008), en las Jornadas de Historia de Cáceres (2009) y en el III Congreso Internacional sobre la II República y la Guerra Civil organizado por el CEU San Pablo de Madrid (2008). Ha publicado también en la Revista de Estudios Extremeños.

XIV JORNADA DE HISTORIA DE FUENTE DE CANTOS
Fuente de Cantos, Casa de la Cultura, 9 de noviembre de 2012

PROGRAMACIÓN
9,30‐10,15h.: Recepción de participantes y entrega de la documentación
10,15h.: Inauguración oficial: Ilma. Sra. Dª Trinidad Nogales, Consejera de
Educación y Cultura del Gobierno de Extremadura
10,30h.: PRIMERA PONENCIA: La Vía de la Plata. Un camino vertebrador de
Hispania, por D. José María Álvarez Martínez, director del Museo Nacional de
Arte Romano de Mérida.
Debate
12,00h.: Café. Lugar: Restaurante El Asador
12,30h.: LECTURA DE COMUNICACIONES:
12,30h.: Un nuevo miliario inédito de Domiciano perteneciente a la Calzada de la
Plata, por Dª María del Rosario Castro Castillo y D. Alejandro Valiente Lourtau
12,45h.: Cúriga, un territorio romanizado en la Vía de la Plata. La Res publica
Curigesium y su contextualización arqueológica con el núcleo urbano de
Monesterio, por D. Antonio Manuel Barragán‐Lancharro
13,00h.: La Vía de la Plata a su paso por la Baja Extremadura en los libros de viajes,
por D. Salvador Hernández González
13,15h: Un brevísimo análisis sobre los colores litúrgicos de las casullas en la obra
de Francisco de Zurbarán, por D. Pablo J. Lorite Cruz
13,30h: De nuevo con Zurbarán. El Arte y la eternidad, por D. José Gámez Martín
Debate
14,15h.: Comida oficial. Lugar: Hotel Rural La Fábrica
17,00h.: Visita guiada a la Ermita de la Hermosa
18,00h.: SEGUNDA PONENCIA: La Vía de la Plata y sus territorios en fuentes
árabes, por Dª María Jesús Viguera Molins, catedrática de Árabe de la
Universidad Complutense de Madrid
Debate
19,15h.: LECTURA DE COMUNICACIONES
19,15h.: La formación filosófica de Abū Muḥammad ‛Abd Allāh bn. al‐Sayyid (Ibn
al‐Sīd al‐Baṭalyawsī), por D. José Miguel Cobos Bueno y D. José Ramón Vallejo
Villalobos
19,30h: Vicente Paredes Guillén (1840‐1916). Medio siglo de trabajos, estudios y
opiniones sobre la Vía de la Plata, por D. Carlos Marín Hernández
19,45h.: La obra de Zurbarán en el discurso de ingreso de Eugenio Hermoso en la
Real Academia de San Fernando, por D. Andrés Oyola Fabián
20,00h.: Un nuevo expolio de nuestro patrimonio histórico: el archivo parroquial,
por D. Felipe Lorenzana de la Puente
Debate
Clausura: Ilma. Sra. Dª Carmen Pagador, alcaldesa de Fuente de Cantos
Durante la Jornada podrá visitarse en la propia Casa de la Cultura la exposición El expolio del

año 2013. El traslado de los archivos parroquiales de la archidiócesis Mérida‐Badajoz

domingo, 20 de octubre de 2013

Mi próxima participación en la XIV Jornadas de Historia de Llerena

La reglamentación de las labores agrícolas y ganaderas en la provincia de Badajoz por los Jurados Mixtos de Trabajo Rural durante la II República.

Antonio Manuel Barragán-Lancharro
Licenciado en Derecho y en Historia.
Resumen
Tras la proclamación de la II República, se crearon por Decreto los jurados mixtos, con representación obrera y patronal cuya misión era dirimir los conflictos laborales. Posteriormente, se perfeccionó dicho Decreto con una Ley aprobada en noviembre de 1931 por las Cortes Constituyentes. Por aplicación de dichas normas, se crearon en la provincia dos jurados mixtos, el de Olivenza (trasladado después a Badajoz) y el de Don Benito. En 1932, estos dos jurados mixtos al unísono, aprobaron los primeros convenios colectivos del trabajo del campo de la provincia de Badajoz. Al inicio de la Guerra Civil, los alzados respetaron la letra del convenio firmado en Olivenza en 1932 y para el año de 1937 aprobaron unas nuevas bases de trabajo que eran tributarias de las firmadas por los patronos y los obreros al inicio de la República.

ESPAÑA, EL ATLÁNTICO Y EL PACÍFICO
V CENTENARIO DEL DESCUBRIMIENTO DE LA MAR DEL SUR
(1513 – 2013) XIV JORNADAS DE HISTORIA EN LLERENA
Llerena, 25 y 26 de octubre de 2013
www.sociedadextremeñadehistoria.
PROGRAMA
VIERNES 25 DE OCTUBRE
16’3017’00h: Recepción a los asistentes y retirada de la documentación
17’00h: Inauguración oficial de las XIV Jornadas de Historia en Llerena
17’15h: Primera ponencia: Relaciones entre españoles y chinos en Filipinas. Los fundamentos del comercio del Galeón de Manila, por D. Antonio GarciaAbásolo, catedrático de Historia de América de la Universidad de Córdoba
18’15h: Debate
18’30h. Descanso. Café (patio del Complejo Cultural La Merced)
19’00h: Lectura de comunicaciones
19’00h: Cien años antes. Conmemoración del IV Centenario del descubrimiento del Pacífico, por D. Antonio Blanch Sánchez
19’10h: La organización de los galeones de Manila en Acapulco vista a través de la estructuración de la nao San Telmo, por D. José Miguel Herrera Reviriego
19’20h: Posesiones, rentas y censos de propios, eclesiásticos y de la Orden en Llerena (1494 1515), por D. Ángel Bernal Estévez
19’30h: Estrategias de la oligarquía de Llerena en el gobierno del concejo y su hacienda durante el XVII, por D. Manuel Maldonado Fernández
19’40h: Nuevas aportaciones documentales sobre el urbanismo de la ciudad de Llerena y su historia, por D. Francisco J. Mateos Ascacíbar
19’50h: Orígenes de la alfarería tradicional de Salvatierra de los Barros en la segunda mitad del siglo XVI, por D. José Ángel Calero Carretero y D. Juan Diego Carmona Barrero
20’00h: La Guardia Civil en Extremadura durante el Bienio Progresista (18541856), por D. Francisco Javier García Carrero
20’10h: Debate
20’30h: Inauguración de la exposición bibliográfica Los descubrimientos portugueses en sus libros: al océano Pacífico a través de África y Asia. Patio del Excmo. Ayuntamiento de Llerena. Intervienen: D. Fernando Serrano Mangas, profesor titular de Historia de América de la Universidad de Extremadura, y D. Juan Carrasco González, catedrático de Lengua Portuguesa de la Universidad de Extremadura.
España, el Atlántico y el Pacífico. XIV Jornadas de Historia en Llerena
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SÁBADO 26 DE OCTUBRE
10’30h: Segunda ponencia: “Porque llega el hombre hasta donde puede, no hasta
donde quiere”. Vasco Núñez de Balboa y el descubrimiento de la Mar del Sur, por Dª
Carmen Mena García, catedrática de Historia de América de la Universidad de
Sevilla
11’30h: Debate
11’45h: Descanso. Café (patio del Complejo Cultural La Merced)
12’15h: Lectura de comunicaciones
12’15h: “Aquí quiero que no quede por olvido”. El convento de Nuestra Señora de Loreto. Santidad, presencia y carisma de la orden franciscana en la evangelización de la Mar del
Sur, por D. José Gámez Martín
12’25h: El Capitán Gonzalo Cano Pulgarín y María González Centeno: una vida entre Azuaga, América y Sevilla (siglo XVII), por D. Francisco Javier Gutiérrez Núñez
12’35h: La Leal Legión Extremeña y su aventura ultramarina (18151824), por D. Ignacio Pavón Soldevilla
12’45h: Jerónimo de Chaves: primer catedrático de Cosmografía de la Casa de Contratación de Sevilla, por D. José Miguel Cobos Bueno y D. José Ramón Vallejo
12’55h: Catalina de Bustamante, primera educadora de América, por D. Julián Ruiz Banderas
13’05h: Las Reales Sociedades Económicas de Amigos del País: centros de promoción educativa en América Latina, por D. Carmelo Real Apolo
13’15h: Santa María de la Antigua del Darién: problemática jurídica sobre su fundación, por
D. Juan Carlos Monterde García
13’25h: La ruta del azogue en la Campiña Sur de Extremadura, por Dª María de los Ángeles Silvestre Madrid y D. Emiliano Almansa Rodríguez
13’35h: La reglamentación de las labores agrícolas y ganaderas en la provincia de Badajoz por los Jurados Mixtos de Trabajo Rural durante la II República, por D. Antonio Manuel BarraganLancharro
13’45h: Debate
14’15h: Comida oficial de las Jornadas. Lugar: restaurante del Hotel Rural La Fábrica
España, el Atlántico y el Pacífico. XIV Jornadas de Historia en Llerena
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16’30h: Visita guiada al Archivo Histórico Municipal de Llerena (calle Santiago, 42). Lugar
de concentración: Plaza de España, frente al Ayuntamiento. Interviene: D. Francisco J.
Mateos Ascacíbar, archiverobibliotecario.
17’30h: Tercera ponencia: Del campo extremeño a las islas del Pacífico: palabras y cosas… y cerdos, por D. Rafael RodriguezPonga, secretario del Instituto Cervantes y presidente de la Asociación Española de Estudios del Pacífico
18’30h: Debate
18’45h: Lectura de comunicaciones:
18’45h: La influencia de la Virgen de Guadalupe en San Miguel de Cebú y el resto de las Filipinas, así como en Guam, por D. Pablo J. Lorite Cruz
18’55h: Agustinos extremeños en Filipinas en el siglo XVIII, por D. Carlos Villoria Prieto
19’05h: Localización de las reliquias del jesuita frexnense Manuel Solórzano y Escobar (16301684), evangelizador de las Islas Marianas, por D. Manuel López Casquete y D.Andrés Oyola Fabián
19’15h: Los otros viajes de Núñez de Balboa: cómo embarcarse en una experiencia de aprendizaje basado en proyectos por los derroteros de una conmemoración, por D. Ignacio Chato Gonzalo
19’25h: Reseñas de la tauromaquia en Filipinas, por D. Francisco Miguel Aránega Castilla
19’35h: Adelardo López de Ayala y el Ministerio de Ultramar, por D. Casildo Rodríguez
Serrano
19’45h: Vasco Núñez de Balboa en la estatuaria monumental, por D. Ricardo Martín Criado
20h: Debate
20’15: Clausura de las Jornadas


domingo, 25 de noviembre de 2012

Artículo de Francisco Pérez Abellán en Libertad Digital: "Prim, asesinado bajo la protección del general Serrano"

Los enemigos de Prim le suplantaron y tomaron decisiones en su nombre. La gravedad de la herida del hombro reafirma esa posibilidad y avala esta teoría. El propósito de la Comisión Prim de la Universidad Camilo José Cela que presido era demostrar que según sugieren numerosos indicios históricos, desde el mismo momento en el que el general Prim recibió el trabucazo a quemarropa en la calle del Turco, dejó de contar para la historia. Lo más probable es que muerto o medio muerto, fuera incapaz de ponerse de pie y hablar.
Además, en el estudio macroscopio del cuerpo embalsamado de Prim, que se conserva perfectamente en Reus, los antropólogos forenses encontraron sorpresivamente pliegues, marcas y surcos que son compatibles con una estrangulación a lazo.
Pero, ¿realmente fue un estrangulamiento o se trata de la marca producida por un artefacto postmortal? Esta es la pregunta que se hacían la Dra. María del Mar Robledo Acinas y el fotógrafo científico Ioannis Koutsourais, investigadores de la Comisión Prim.
Durante el estudio externo del cadáver, ambos observaron unas marcas compatibles con lesiones externas por estrangulamiento a lazo. Estas marcas se presentan en forma de surco, desde la parte posterior del cuello que observa continuidad, hasta la zona delantera, y desde donde parte otro surco en dirección posterior y ascendente.
Las "marcas", en principio, son compatibles con las descritas por diferentes autores de la literatura médico legal (Balthazard, Simonín, Concheiro y Suárez-Peñaranda, López Gómez y Gisbert, Di Maio) como lesiones externas de un tipo específico de asfixia mecánica: estrangulamiento a lazo ó con ligadura.
Según se supone, avisados por los médicos que reconocieron a Prim, los instigadores del asesinato supieron que existía una posibilidad de que el general pudiera recuperarse, aunque quedara inútil del brazo izquierdo.
Asustados por la "baraka (suerte) que solía tener Juan Prim y el hecho de haber salido indemne de muchas batallas, así como haberse repuesto de graves heridas, lo que daba noticia de su naturaleza fuerte y luchadora, se propusieron acabar con su suerte. Tal vez por eso decidieron no darle otra oportunidad, ordenando a uno de los sicarios que lo estrangulara. Eso es lo que parecen indicar los surcos hallados en torno a la nuca y el cuello. Donde como dicen los profesores de investigación criminal de la UCJC, queda impresa "en negativo" las características del arma utilizada, en este caso una correa o banda de cuero.
"Dada la importancia del hallazgo, se hace imprescindible descartar cualquier otra posibilidad de que dichas marcas se deban a cualquier otro proceso", precisan los investigadores.
Lo primero que han descartado ha sido que los surcos sean debidos a la presión ejercida en el cuello por la ropa que llevaba puesta el cadáver del general Prim. Estudiando tanto la camisa en esa zona, así como el corbatín (como puede verse en las fotos)

queda descartada la hipótesis de que el surco que presenta el cadáver haya sido producido por las mismas.
Gamero y Lucena, refiriéndose a las lesiones producidas en muertes por ahorcamiento consideran que "el surco de la estrangulación dejado por la compresión del lazo sobre la piel del cuello, se ha de considerar como la lesión principal y característica de esta variedad de asfixia mecánica".
Por otro lado, la continuidad que presenta el surco, así como la profundidad, no son compatibles con los pliegues que de forma generalizada presentan los cuerpos momificados. No obstante, los forenses continúan valorando otras posibilidades, entre ellas, por ejemplo, que dichas marcas sean producto del embalsamamiento.
La Dra. María del Mar Robledo Acinas es Doctora en Medicina Legal y Forense, Especialista en Antropología e Investigación Criminal, Experta en Criminología y Directora del Laboratorio de Antropología Forense y Criminalística de la UCM y Ioannis Koutsourais es especialista en Antropología Forense e Investigación Criminal. Ambos forman parte de la Comisión Prim de la UCJC y junto conmigo, están especializados en el estudio de muertes violentas.
La momia de Prim tiene los ojos abiertos. Son de cristal y tienen una calidad que impresiona. Nadie que conozca ha visto nunca nada igual. El general parece que va romper a hablar. Y lo cierto es que su cuerpo es portador de un mensaje como el de una botella, que ha transportado a lo largo del tiempo. Ciento cuarenta y dos años después nos cuenta que sufrió el martirio de ser asesinado, como en una tragedia de Shakesperare, a manos de los criminales más poderosos que soñarse se pueda y que no pudieron rematarle en la calle del Turco, pero que acabaron con él mezquinamente en su propia cama, herido e indefenso.
El promotor fiscal Joaquín Vellando hizo todo lo posible porque la justicia viajara en el tiempo en legajos de papel que han sufrido toda clase de expolios y manipulaciones pero que han cumplido su último servicio: transmitirnos la verdad desde el siglo XIX. La Comisión de Investigación Prim de la Universidad Camilo José Cela estábamos allí para recogerla.
El general Prim llegó al palacio de Buenavista, en Cibeles, donde residía, a toda carrera de los caballos, desfallecido. Sangrando por el hombro izquierdo, en el que había recibido una especie de cañonazo a quemarropa, probablemente con un arma que entró por la ventana de la berlina y que hizo un solo disparo, con nueve impactos o postas. El golpe debió ser brutal, con una sacudida que debió provocar semiinsconsciencia. La autopsia describe la herida como de seis centímetros de diámetro, lo que significa aplastamiento o rotura de vasos y con posibilidad muy grande de afectar a las arterias subclavia y humeral.
El forense Aitor Curiel López de Arcaute, médico y criminólogo, el más joven de los forenses de la Comisión Prim, ya adelantaba en sus conclusiones provisionales que eso debió impedirle el desplazamiento en bipedestración y también quitarle la facultad de hablar, que quiere decir que no pudo subir las empinadas escaleras del palacio chorreando sangre, ni decirle a su familia que no se preocupara que las heridas no tenían importancia. A la luz de la ciencia, Prim debió ser bajado del coche entre dos o tres personas. Sangraba, no podía hablar y era la máxima autoridad. Hubo unos momentos de auténtico pánico. Por cierto que debajo de la ropa no llevaba cota de malla.
A los pocos minutos no obstante, se presentó en la estancia el general Francisco Serrano Domínguez, el regente, el número uno del Estado, aunque en realidad no tuviera poder alguno mientras mandara Prim, quien dispuso la atención inmediata del herido. Le acompañaba el almirante Topete, o llegó poco después, también partidario de Montpensier, el gran enemigo de Prim. Los médicos que le vieron hicieron un reconocimiento superficial. Eran militares y en seguida se dieron cuenta de que no había órganos vitales afectados. Las heridas eran importantes, pero dependiendo de la pérdida de sangre, el herido podría salir de esta.
Procedieron a taponar la herida principal con hilas y emplasto y colocaron apósitos en las otras, en el codo izquierdo y la mano derecha. A Prim habían intentado matarle en Octubre, luego una segunda vez en Noviembre y por fin, la tercera, en Diciembre. Allí en su casa, en el lecho de muerte, quién hubiera podido decirlo, estaba en manos de sus enemigos.
El juez instructor de la causa no fue autorizado a ver al herido. Dicen que estuvo tres días agonizante, pero no hubo ni un minuto para que su señoría lo interrogara, aunque según los manuales de historia en su habitación de herido doliente entró todo el que quiso, comentando con él no solo los detalles del atentado, sino temas de política general. Se hace difícil creerlo. Llegó un momento en el que ni a los médicos les dejan visitar al herido. No quieren que se descubra el verdadero estado de Prim. Es difícil aceptar que los partes corresponden a días diferentes, más bien suponen unas declaraciones ante el juez para cubrir el expediente, en el que faltan toda clase de datos médicos.
Los investigadores de la Comisión Prim revisaron minuciosamente toda la ropa que vestía el general hasta estar seguros de poder descartarla como causante de los surcos. Entre ella, alguna sorpresa como las iniciales bordadas en los calcetines: "C.R", ¿cómo es posible que al general lo enterraran con los calcetines de otro? Pero no. Resulta que las iniciales corresponden a uno de sus nombres de la masonería: "Caballero Rosacruz". La camisa está cortada, porque cuando se la pusieron el cuerpo debía estar rígido, es decir haber transcurrido mucho tiempo desde el momento del fallecimiento.
Una vez comprobado que no había sido herido en la cabeza ni en el corazón, había peligro de que pudiera recuperarse y sus mortales enemigos estaban allí para impedirlo. Uno de los muchos sicarios contratados por los asesinos intelectuales debió estrangularlo, con un cinturón, que dejó profundas marcas en el cuello y la nuca. Debió ser un hombre muy fuerte, con grandes músculos en los brazos que provocó enormes rastros antemortem, logrando el fallecimiento por asfixia en pocos minutos.
Luego todo fue muy sencillo: se puso yb guardia a la puerta de la habitación y se avisó a la familia de que el general había muerto, pero no convenía hacerlo público todavía, para que "los asesinos" no cantaran victoria.
El general Francisco Serrano, si no fuera responsable del asesinato de Prim por activa lo sería por pasiva, puesto que estaba bajo su protección y bajo ella lo estrangularon. Serrano estaba en el palacio de Prim, tomando decisiones en su nombre y su primer deber era proteger al herido.

El sospechoso Serrano

Francisco Serrano, nacido el 17 de diciembre de 1810, llegó a ser Regente, Presidente del Consejo de Ministros y último Presidente de la Primera República Española. El primer amante de la reina Isabel II, que le llamaba "El general bonito". Se hizo inmensamente rico como capitán general de Cuba con el tráfico de esclavos y recibió el Toisón de Oro y el título de Duque de la Torre, con grandeza de España, por haber sofocado con un gran baño de sangre el pronunciamiento de los sargentos de artillería del cuartel de San Gil, donde "la de los tristes destinos" (Isabel II), pedía mayor castigo, hasta que O’Donnell dijo basta: "Señora, si seguimos, la sangre llegará a su cuarto y acabará ahogándola".
Serrano era un ambicioso insaciable y había empujado a Prim hacia la cumbre militar, mientras le había interesado. Pero en ese momento se encontraba preso en la jaula de oro de la Regencia, donde no mandaba prácticamente nada y asistía desesperado a la refundación de la monarquía que llevaba a cabo Prim sin consultarle.
Además, chaquetero constante, con Espartero y contra Espartero, partidario de Narváez y de Prim, en la Vicalvarada y en la Unión Liberal, se hizo montpensierista acérrimo y luego, muerto Prim, colaborador íntimo de Amadeo de Saboya, ocupando los cargos que dejó su viejo rival.
Siempre se ha sospechado de Serrano como uno de los asesinos de Prim, pero pocos son los autores que se han atrevido a señalarlo, entre ellos están los dos catalanes de Reus, Pere Angera, catedrático de Historia de la Universidad Rovira y Virgili y el escritor José María Fontana Bertrán.
En el Sumario Serrano está en el punto de mira desde el primer momento, a través de su hombre para los asuntos sucios, José María Pastor. Además aquí y allá se le imputa: en las habladurías de la época, a través de las indiscreciones de su esposa, su prima Antonia Domínguez y Borrell, hija de los marqueses de San Antonio, dama de mucho fuste que protagonizó un feo episodio de boda de su hijo, que sufría de impotencia, con la hija de una rica viuda de donde los duques de la Torre son acusados de sacar una sustanciosa dote dejando a la casada sin fortuna. También en las caricaturas de la revista La Flaca, donde el espíritu atormentado de Prim señala a Serrano como autor de su muerte.
El ataúd masónico de Prim
 
 

sábado, 17 de noviembre de 2012

Libertad Digital difunde un descubrimiento sensacional que cambia la Historia de España: El General Prim fue estrangulado


El cuello y la nuca del cuerpo momificado del general Prim presentan profundos surcos "compatibles con rastros de una estrangulación por medio de correa o banda de cuero", según asegura un adelanto de las conclusiones del estudio efectuado en el hospital Universitario de San Joan, de Reus, por la Comisión multidisciplinar Prim de Investigación de la Universidad Camilo José Cela de Madrid.
"El estudio médico legal del cadáver del general Prim –dice el primer informe-, se encuentra, en estos momentos, en un punto crucial desde la perspectiva histórica ya que se han encontrado evidencias compatibles con lesiones externas por estrangulamiento a lazo". Estas lesiones están siendo estudiadas y valoradas por la doctora María del Mar Robledo Acinas y por Ioannis Koutsourais, ambos investigadores de la Comisión Prim.
María del Mar Robledo es doctora en Medicina Legal y Forense, especialista en Antropología Forense e investigación criminal y directora del laboratorio de Antropología Forense y Criminalística de la UCM. Ioannis Koutsourais es especialista en Antropología Forense e Investigación Criminal, así como fotógrafo científico.

Un surco en el cuello

Los expertos han encontrado, en el examen externo del cadáver momificado del general, un surco desde la parte posterior del cuello que presenta continuidad hasta la zona delantera y desde donde parte otro en dirección posterior y ascendente. Estas marcas, en principio, son compatibles con las descritas por diferentes autores de literatura médico legal (Balthazard, Simonín, Concheiro y Suárez Peñaranda, López Gómez y Gisbert, Di Maio).
No obstante, es importante descartar que se trate de marcas producidas por un artefacto postmortal, así como establecer la diferenciación de un surco producido por un objeto de los pliegues que de forma generalizada presentan los cuerpos momificados.
Podría decirse que, con esto, el gran misterio criminal del siglo XIX, al que se han aplicado las técnicas más avanzadas del siglo XXI, quedaría resuelto, 142 años después de perpetrado. "En el caso que nos ocupa –sigue el adelanto de las conclusiones-, se cuenta con la ventaja de que el cuerpo se encuentra en un extraordinario estado de conservación, la momificación completa del cadáver, siendo este un proceso de los denominados Procesos conservadores del cadáver y que se caracteriza por una deshidratación intensa del cuerpo", asegura.
Además, añade que "para que un cadáver se momifique de manera espontánea influyen las condiciones ambientales, el sexo del individuo y la causa de la muerte, por ejemplo, una muerte que ha cursado con grandes hemorragias favorece la momificación, recordemos las importantes lesiones por armas de fuego que presenta el cadáver del general Prim y la elevada pérdida de sangre a consecuencia de estas lesiones que se evidencian en las ropas que llevaba en el momento de sufrir el atentado. La conservación permite el estudio de las lesiones que presenta el cadáver, tanto externas como internas a nivel óseo".

Rematar al presidente

En manos de sus asesinos, aunque estaba en su casa, parece que éstos decidieron rematar al presidente del Consejo de Ministros aprovechando que estaba indefenso en la cama donde agonizaba. Así lo afirma el adelanto de las posibles conclusiones de la investigación multidisciplinar que cambiaría todo lo conocido acerca de este acontecimiento histórico.
Prim era masón y como tal fue enterrado bajo un rito masónico que podría incluir ponerle ojos de cristal, un elemento extraño y nunca antes encontrado en los restos de un cuerpo momificado de estas características. Por eso ahora parece mirar con los ojos abiertos y su piel ha adoptado la consistencia del cuero negro brillante. En la parte de la nuca y cuello, de una forma profunda, resultado de una enorme presión, se distinguen grandes surcos y marcas compatibles con una muerte por asfixia mecánica en un proceso de estrangulación a lazo con banda de cuero.
Los surcos presentan pliegues cutáneos verticales propios de esta clase de homicidio y en general las marcas "antemortem" coinciden con la literatura científica consultada. Los antropólogos forenses de la Comisión Prim han contrastado científicamente lo que parece confirmarse, y que nunca se ha investigado bastante hasta ahora. Por eso, la comisión universitaria, convertida en un acto docente, quiere mostrar un adelanto de lo encontrado mostrando la verdad en exclusiva mundial, en lo que es una demostración del poder de la ciencia contra el crimen.

El atentado

El general Prim, el hombre más poderoso de aquella época, presidente del Consejo de Ministros y Ministro de la Guerra, fue herido gravemente en la calle del Turco (hoy Marqués de Cubas), pasadas las siete de la tarde del 27 de Diciembre de 1870. Fue atacado por una docena de sicarios armados con pistolas, trabucos y escopetas de avancarga, que le produjeron un enorme boquete en el hombro izquierdo, otra importante herida en el codo del mismo lado y una tercera en la mano derecha, que le amputó parcialmente el dedo anular y afectó los metacarpianos.
Probablemente inconsciente, el valiente general, tres veces premiado con la laureada de San Fernando, la más alta condecoración militar, fue trasladado por el cochero y sus ayudantes, Nandín y Moya, al palacio de Buenavista, donde residía y que era la sede del ministro de la Guerra; ahora es el cuartel general del Ejército, en Cibeles, Madrid.
Aunque cuenta la versión oficial que subió a pie las empinadas escaleras del edificio es probable que fuera transportado por los citados que le acompañaban y depositado en un sofá, o cama, en el que debió ser extendido mientras se desangraba a chorros por sus heridas. En su casa, aunque en manos de sus enemigos, éstos debieron observar en las primeras curas que no había sido alcanzado en ningún órgano vital y no fiaron el buen fin de su acción a la hemorragia, sino que debieron decidir asegurarse de que Prim no podría reponerse de sus heridas. Dado que no había muerto en la misma calle del Turco, como estaba previsto, uno de los sicarios de los poderosos instigadores del crimen, debió rematarle en el propio lecho de agonía para asegurarse de que el hombre que había sido acechado tres veces en los últimos tres meses, no habría de escapar esta vez.

La conspiración

Mientras, el nuevo rey Amadeo de Saboya ya había puesto pie en Cartagena y se dejaba conducir por quienes habían tomado el poder, tras la desaparición de Prim. Amadeo I es recibido en el puerto por el almirante Topete, partidario de Antonio de Orleans, duque de Montpensier, que pretende el trono de España, al que el sumario apunta como presunto máximo autor intelectual del crimen y financiero de los diversos intentos de magnicidio sufridos por Prim.
La versión oficial indica que Topete va a recibir a Amadeo I por orden de Prim, pero como puede imaginarse esto no es posible. Lo más probable es que fuera enviado por el general Francisco Serrano, el regente, el de la calle Serrano de Madrid, también montpensierista, que acabaría en muy poco tiempo asumiendo todos los cargos de Prim: la presidencia del Consejo de Ministros y el Ministerio de la Guerra. Desde su "jaula dorada", donde representaba al Jefe del Estado pero no mandaba nada, vuelve al meollo del poder recuperando su protagonismo e influencia.

El análisis forense

Los antropólogos forenses de la Comisión Prim han averiguado otros muchos detalles sobre el curso de las heridas y los que debieron ser los últimos instantes de vida del general con el análisis de la momia desvestida para ser analizada en el hospital Universitari de Reus. Allí se le hizo una endoscopia, se le introdujo en un TAC y se le tomaron radiografías, además de un minucioso análisis macroscópico, con las técnicas más avanzadas del siglo XXI. Así se ha configurado un retrodiagnóstico criminológico que nos explica una parte desconocida y convertida en leyenda de nuestra propia historia.
La Comisión de Investigación Prim, de la Universidad Camilo José Cela, promovida por el Departamento de Criminología es una comisión multidisciplinar de la que forman parte relevantes doctores y profesores de las universidades Rovira y Virgili, Granada, Complutense y Valencia, además de la UCJC. Todos ellos han actuado acompañados y ayudados por alumnos, haciendo de esta investigación un importante acto docente.
En el seno de la Comisión hay criminólogos, historiadores, médicos, biólogos, antropólogos forenses y juristas que pretenden poner la investigación universitaria a la vanguardia y analizar los resultados de una completa investigación, que empezó examinando cada uno de los folios del sumario olvidado de Prim, continuó con la revisión criminalística de los efectos conservados en el Museo del Ejército, y concluye con el análisis, en Reus, de la momia del general que ha proporcionado datos sorprendentes.
Fuente: Libertad Digital.
El cuerpo embalsamado de Prim entra en el TAC para el scanner.
Pueden distinguirse los pliegues verticales propios de esta acción.
Los rastros dibujan "en negativo" el arma del crimen
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Los ojos de vidrio proporcionan una imagen insólita.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Rechazo a la intención del Arzobispado de trasladar a Badajoz el archivo parroquial de Fuente de Cantos


Partida de bautismo de Zurbarán, conservada en el archivo parroquial.

Está anunciada la visita a Fuente de Cantos del señor arzobispo, Santiago García Aracil, el próximo 11 de noviembre, día en que se celebra el IV Encuentro de Jóvenes Cofrades, organizado por la Hermandad de la Misericordia. La visita de un prelado a alguna de las parroquias de su jurisdicción siempre ha constituido todo un acontecimiento. En tiempos pretéritos, cuando la religión católica era la única posible, se producían las 'santas visitas' cada dos o tres lustros, o más, en las que el obispo reconocía, en puras labores de inspección, todos los establecimientos eclesiásticos y dictaba sus mandatos, de obligado cumplimiento para el clero y para los fieles; también confirmaba a quienes aún no habían recibido este sacramento.
Durante los días que duraba su estancia, la vida local se paralizaba y miraba, aún más que de costumbre, hacia la iglesia. Podemos imaginarnos, por ejemplo, la conmoción causada por las tres visitas del obispo Josef Casquete de Prado, natural de Fuente de Cantos, en 1803, 1815 y 1825. Por desgracia, no podemos aportar mucha información sobre ellas.
Bastante mejor documentada, gracias a la labor del historiador Antonio Manuel Barragán Lancharro, se halla la visita del obispo Adolfo Pérez Muñoz en 1915. España era ya entonces una monarquía constitucional, pero se mantenía el estado confesional católico, lo que convertía al prelado en una autoridad a todos los efectos. El obispo fue recogido en Bienvenida por una comitiva de ilustres vecinos de Fuente de Cantos organizada en trece carrozas, fue recibido por la multitud a bombo y platillo (ya teníamos entonces Banda Municipal), en su recorrido hacia la parroquia atravesó cinco arcos de triunfo, visitó todas las iglesias, convento y ermitas, el ayuntamiento, el juzgado, la cárcel, los colegios, el hospital, recibió a las hermandades, confirmó a miles de jóvenes, etc. Inagotable.
Dinero público
Don Santiago quizá no tenga una agenda tan cargada, por lo que estimamos que tendrá tiempo de escuchar a quienes le pidan, como humildemente le pide desde aquí este cronista, que no se lleve a Badajoz nuestro Archivo Parroquial. En efecto, está previsto concentrar todos los archivos parroquiales de la diócesis en el Archivo Diocesano, y los traslados van a comenzar muy pronto. Sabemos que nuestra alcaldesa, al igual que otros alcaldes, le ha solicitado por carta que paralice este traslado y ha obtenido por parte del vicario general una respuesta negativa.
La decisión parece irreversible, pero lamentamos que la misma no haya sido acompañada por una explicación coherente (ni incoherente, es decir, que no hay explicación), ni por medidas que sirvan de paliativo para esta pérdida de nuestro patrimonio. Repito: nuestro patrimonio, puesto que si la iglesia somos todos, como tantas veces se ocupa ella misma de repetir, bien le valdría compartir con su rebaño cosas de las que, como los libros sacramentales del archivo parroquial, en absoluto puede apropiarse en exclusiva. De nada sirven luego sus mensajes conducentes a concitar el apoyo material y la solidaridad de la ciudadanía a la hora de restaurar templos e imágenes, marcar la casilla del IRPF, pagar con dinero público a los profesores de religión, los conciertos con los centros educativos confesionales, etcétera. Para recibir, primero hay que ofrecer. Y recibir creemos que se hace con generosidad. Sin ir más lejos, los propios archivos parroquiales de la mancomunidad de Tentudía fueron inventariados, y algunos de ellos organizados por vez primera, entre 1999 y 2000 con fondos públicos gracias a un programa del CEDECO. Se hizo para ayudar a los párrocos y a los investigadores. Y ahora vienen y se los llevan.
La idea de concentrar en un solo depósito los archivos parroquiales es, en si misma, encomiable. Facilita la investigación histórica y permite unificar las medidas de gestión y conservación. Hace ya muchos años que la diócesis de Coria-Cáceres aplicó esta misma política, y su Archivo Diocesano funciona muy bien. Pero esto se hizo en una época en la que los fondos, como casi todos los bienes de las iglesias, se hallaban en precario, e igualmente se hizo cuando aún no se conocía la digitalización. En la actualidad, los libros parroquiales están perfectamente conservados gracias al celo y al esmero de nuestros curas, y en general así ha sido siempre, a diferencia de otros fondos históricos, como los municipales y notariales, que nos han llegado con bastantes mermas.
En Fuente de Cantos, por ejemplo, no falta ni un solo ejemplar de la larga serie, iniciada en 1555, de libros de bautizados, matrimonios y defunciones. Además, el Archivo Diocesano de Badajoz, a donde van a reunirse nuestros parroquiales, no es precisamente un modelo de accesibilidad, pues ni existen facilidades en cuanto a los horarios ni se permite la reproducción de los documentos, por lo que los investigadores, sobre todo los que se desplazan desde otras poblaciones, lo tienen crudo. Por otra parte, nos preguntamos: ¿tiene este archivo recursos humanos y materiales suficientes como para asumir la gigantesca masa documental que se les viene encima? ¿cuánto tiempo pasará hasta que estén disponibles a la investigación histórica, si es que lo van a estar?
Vamos a intentar desarrollar algunas de las cuestiones enunciadas. En primer lugar, hemos indicado que los archivos parroquiales forman parte de nuestro patrimonio histórico, y lo es por su antigüedad y por su significación. El primer libro de bautizados data, como decíamos, de 1555, lo que le convierte, creo, en el objeto de valor más antiguo que tenemos después de la primitiva imagen de la Hermosa. Una imagen que acabarán también por llevarse un año de estos, porque claro, con estos presuntos criterios de preservar adecuadamente el legado histórico de la diócesis, llegará el día en que requieran las tallas anteriores al siglo XVI para exhibirlas en el Museo Diocesano; y luego las anteriores al siglo XVIII; y a continuación las pinturas, la platería ... hasta que en los pueblos, cuyos vecinos han sufragado durante siglos el patrimonio de la iglesia para que sirvan de admiración y culto, nos quedemos sin nada.
Documentos históricos
Son también un patrimonio local por su significación, puesto que en esos libros estamos todos. Está la partida de nacimiento de Zurbarán (1598), que es prácticamente lo único que tenemos aquí suyo, la de Casquete de Prado (1756), la de Nicolás Megía (1845), están anotados todos los fuentecanteños que han nacido, se han casado y se han enterrado en nuestra población. Si usted quiere algún día investigar sus ancestros y reconstruir su árbol genealógico, se tendrá que ir a Badajoz. ¿Son o no son estos libros un patrimonio de todos? ¿Acaso no forman parte del Patrimonio Documental de Extremadura, según señala el artículo 4.1 de la Ley 2/2007 de Archivos y Patrimonio Documental de Extremadura? ¿Y son conscientes las instituciones llamadas a salvaguardar dicho patrimonio de las repercusiones que puede tener el proyecto del arzobispado a nivel local?
No vemos lógico este proyecto de concentración, y menos en los tiempos actuales, que son los de las nuevas tecnologías, con las que ya funcionan la práctica totalidad de los archivos históricos. La digitalización, que es una herramienta fácil, económica y respetuosa con la masa documental, hace innecesario el traslado. Son numerosos los ejemplos que podemos poner sobre la mesa, experiencias que han funcionado a la perfección en otras muchas diócesis (véanse los resultados en https://familysearch.org/search/collection/list#page=1&countryId=1927167), lo que ha evitado las transferencias y con ello soliviantar a los pueblos (un caso paradigmático es el de Canet de Mar: http://www.lavanguardia.com/cultura/20120717/54326125208/canet-de-mar-evita-obispado-traslado-archivo-parroquial.html), y lo que es mejor aún: ha permitido universalizar el acceso a la información, y de esta forma conocer mejor nuestro pasado, puesto que los parroquiales son el instrumento idóneo, cuando no único, para estudiar los movimientos demográficos, los grupos sociales, las actividades económicas, las mentalidades colectivas, el arte, en suma, la historia de nuestros pueblos en su singularidad para así reconstruir la historia general. También sirven, claro, para estudiar la historia de la iglesia, a no ser que lo que se pretenda con estas actuaciones sea precisamente ocultarla. Seguro que no.
Para digitalizar los fondos se precisa algo mucho más sencillo que el dinero, y es voluntad de hacerlo, y para eso hay que dialogar. Estamos completamente convencidos que la iglesia contaría para esta labor con la ayuda de las instituciones regionales y provinciales, ya muy experimentadas en estos procesos, y también de los ayuntamientos, de las asociaciones locales y de los investigadores. Tan sólo resta convencer al señor arzobispo, y por eso suplicamos a todos los vecinos que tengan acceso a él en su visita a nuestro pueblo el próximo 11 de noviembre que lo intenten. Están en juego nuestras señas de identidad. Señor arzobispo, no se lleve nuestra historia. Y que Dios le guarde durante muchos años.
Felipe Lorenzana de la Puente. Cronista oficial de Fuente de Cantos