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lunes, 19 de julio de 2010

La otra Historia no contada: La destrucción de las sedes de Unión Republicana y de Izquierda Republicana de Monesterio por los socialistas

Hoy, 19 de julio de 2010, se cumple el 74 aniversario del comienzo de la revolución soviética que apenas duró varias semanas en Monesterio, así como en muchísimos pueblos y ciudades que quedaron bajo el «Gobierno leal». Como cualquier revolución, y ésta no fue menos, se comenzó desde el primer minuto creando un ambiente de terror. Hubo asaltos de viviendas particulares, «detenciones» de vecinos que fueron retenidos contra su voluntad, el intento de asalto al Cuartel de la Guardia (con muerte de un guardia civil y dos de los asaltantes), también fueron incendiadas una casa (y el dueño, Presidente del Partido Agrario, de vocación republicana, abatió a uno que arrojaba gasolina a su casa), la Iglesia Parroquial y las sedes de Unión Republicana (el Partido de Diego Martínez Barrios) e Izquierda Republicana (el Partido de Manuel Azaña). La fotografía que acompaña este párrafo es del estado en el que quedó la parroquia de Monesterio tras el incendio de 1936, aunque la imagen es de un año después, cuando fue limpiada, pero se aprecia la bóveda negra.
Con la revolución que desencadenaron los socialistas en esta localidad extremeña se seguían al pie de la letra las instrucciones socialistas de 1934. Así lo explico en mi libro República y Guerra Civil en Monesterio. De este capítulo -también incluso en el trabajo de grado- que realicé en la Universidad de Extremadura, los aurigas de la Historia Contemporánea Julián Chaves, Juan García y Sánchez Marroyo, no pusieron ninguna objeción. Tampoco dijeron nada acerca del asalto y destrucción de ambas sedes políticas, precisamente de dos partidos integrantes del Frente Popular. Precisamente no se meten en este tema porque entonces el argumento de que los asaltantes eran «leales» a la República, cosa un poco extraña porque vulneraron todo el Código Penal de la época, queda maltrecho. Pero lo lacerante del asunto de la destrucción de estas dos sedes políticas es que existen documentos -cartas y telegramas- en los que los responsables locales de esos partidos, y desde dos meses antes del comienzo de la Guerra Civil denunciaron a las autoridades provinciales y nacionales que eran atacados tanto material como personalmente. Y los documentos acusan a miembros de la Casa del Pueblo como autores de los atentados. Como ejercicio de historia comparada, en ese día la sede central del Partido Republicano Radical, en la Puerta del Sol de Madrid, fue asaltada y los muebles arrojados a la calle. Esta es la otra Historia que no nos quieren contar.